Es preferible un gramo de acción, a un kilo de intención

Es preferible un gramo de acción, a un kilo de intención

Olvidamos la grandeza de los actos más pequeños y sobrevaloramos en ocasiones las palabras que nos transmiten intenciones grandes. No es lo mismo pensar que actuar, ni hablar que hacer. Por muy insignificante que sea una acción siempre tendrá más valor que aquello que se queda en el aire.

No somos conscientes del valor de los hechos cotidianos, ni de los demás ni de los nuestros. De esos pequeños detalles y granitos de arena que son capaces de construir sonrisas auténticas, generar emociones intensas y empezar a construir nuestros sueños.

«Los grandes corazones se contentan con pequeños detalles».

-Hernán Sabio-

Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada

Las palabras son un recurso potente para quien sabe emplearlas. Gracias a ellas se cierran negociaciones, comienzan relaciones y se crean promesas. Pero una cosa es emitir un mensaje o una intención y otra muy distinta que esto se haga realidad mediante la acción.

Pueden decirte muchas cosas pero si no van acompañadas de hechos, las palabras pierden su valor.

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